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El Athletic el mejor club para afrontar la crisis

Coronavirus

Las palabras del presidente de la FIFA, Gianni Infantino advierten del peligro que se cierne sobre el balompié: «El fútbol se arriesga a entrar en recesión». Un escenario cada vez más plausible, que convierte al deporte estrella en una víctima colateral del coronavirus y que difícilmente va a gozar de la misma empatía que otros sectores.

La incertidumbre que genera la pandemia aboca al fin de unos tiempos en los que los clubes han despilfarrado ingentes sumas de dinero en fichajes y sueldos. Se vuelve insostenible vivir al día, mientras se pugna chequera en mano por hacerse con jugadores irrelevantes o «promesas» con mejor agente que talento. Se calcula que la crisis no solo va a afectar la presente campaña, sino también la que la sucede. En 674 millones de euros se difra el impacto en las arcas de los clubes españoles, recayendo 30 en las del Athletic.

En momentos críticos como estos afloran las instituciones que han ejercido una gestión económica inteligente e Ibaigane es una de ellas. El Athletic presume en su web oficial de la transparencia de la que pocos clubes hacen gala: su deuda neta el 30 de junio pasado era el -92% de sus ingresos relevantes del último ejercicio. Una política que ha hecho aflorar un saldo positivo de 187.886.080 euros.

El revés en cuanto a previsiones atañe a los negocios de los aledaños de San Mamés, como la hostelería, el museo o la tienda. A pesar de que alcanzar la final de Copa había supuesto unos ingresos extra, acabar la presente campaña con déficit es el escenario más probable.

Coronavirus
Foto Manu Cecilio

Mientras en Bilbao la situación no es positiva, pero se asume con cierta tranquilidad y entereza, el pánico cunde entre los grandes clubes de la liga española. Acostumbrados al dispendio desenfrenado y a vivir al día de ingresos constantes, Atlético de Madrid (522 millones de deuda neta), Valencia (292) y Barcelona (217) afrontan un escenario inquietante.

En Can Barça empiezan a aflorar las tensiones, tras el primer intento infructuoso de que la plantilla rebaje sus sueldos. La especulación de un ERTE ya ha contado con el rechazo generalizado de la opinión pública, que ve una frivolidad e incluso como un escándalo, que un club de fútbol con sueldos millonarios los haga recaer sobre las arcas del estado.

No goza de mejor situación el otro gran club de la capital catalana, el Espanyol. 77 millones de deuda, agravados por los 40 que ha invertido en incorporaciones en el mercado invernal para lograr salir de posiciones de descenso.

Mientras, a clubes con una gestión más realista esta situación no les ha cogido a contrapie: Eibar (saldo positivo de 41 millones), Real Madrid (38,3), Leganés (27,4), Celta (24,1), Sevilla (23,6) y Villarreal (8,4) afrontan con tranquilidad la ola.