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Herrerín defiende su actos y consecuencias

Herrerín

Vuelta a los entrenamientos en Lezama, adaptados a la nueva normalidad impuesta por el Covid-19. Un nuevo escenario por el que el diario AS pregunta a Iago Herrerín en una reveladora entrevista en la que el cancerbero de Basurto responde cuestiones que aluden a su futuro más inmediato.

Un regreso a la rutina de entrenamiento que no ha repercutido en el físico de los jugadores: «Creo que nos hemos quedado todos un poco sorprendidos del trabajo en casa y lo que nos han mandado, que ha surtido ese efecto. Es cierto que la forma de entrenar al aire libre cambia y en las primeras sesiones se notan más cansadas».

«Al principio un poco extraño, pero sabíamos que teníamos que tener un control de todas esas cosas y creo que el club como la gente que está trabajando con nosotros nos lo está poniendo muy fácil, llevadero y es la mejor manera de intentar jugar el mes que viene».

Adentrándose en una senda más intimista, el guardameta reconoce a su interlocutor haber madurado con el paso de los años: «Hace tiempo que estoy bastante tranquilo con los errores, al final no hay portero que no cometa errores y he aprendido a convivir con ellos, sabiendo que cualquier jugador los comete. Aunque eres el último antes de que te metan un gol y un error es lo más vistoso».

Herrerín

Foto LaLiga

La condena al banquillo en el partido de vuelta de semifinales en Granada fue un duro golpe, que asume con profesionalidad: «Bueno, fue algo difícil, pero el que decide es el entrenador. Por parte de algunos ya se estaba haciendo propaganda para que no jugase yo, intentas evitarlo, pero te llega todo. Lo hablamos con el míster, que es el que decide y las cosas son como son. Cuando he jugado, no he pedido explicaciones, y cuando no he jugado, tampoco. Disfrutamos de pasar a la final».

El confinamiento con motivo de la pandemia ha servido para que el portero bizkaino reflexione sobre su futuro más inmediato: El tiempo que hemos estado confinados en casa te da tiempo para pensar mucho, para hablar por teléfono por gente que mira por tu bien y no solamente te dice las cosas que quieres escuchar, sino las que no, y valoras todo. Estoy en el club que quiero estar. El Athletic es mi casa, es mi equipo desde pequeño».

«Habré hecho las cosas bien, las habré hecho mal, habré hecho buenos partidos, habré fallado, pero lo he dado siempre todo por este equipo, que es con lo que me quedo y de lo que nadie me puede echar en cara. En el momento que la gente no lo ve o ve otras cosas ya no me gusta. Nunca he hecho un desprecio a este club o nunca he dicho nada malo. Nos quedan 11 partidos e intentaremos quedar quintos o sextos o meternos en Europa y no esperar nada de nada, y después ya se verá nos reuniremos y veremos lo mejor tanto para el club, como para mí, como para el equipo», declara.

Unas críticas que se han cebada incluso con el aspecto físico de Herrerín, miembro de un club cuyos metas siempre se han caracterizado por su sobriedad: «No sé, no quiero pensar en eso. Cada uno tendrá sus gustos. Entiendo que a unos les guste un portero, a otros no, nunca me he metido. El caso es que por A o por B recibo muchas críticas, pero es lo que tiene el fútbol. Ha habido temporadas que me ha ido bien y ahora hay momentos en que pareces que haces todo mal. Ni antes era tan bueno ni ahora tan malo, ni nada de eso. Gente que me apoya en San Mamés, por suerte, la he tenido siempre, y es con lo que me quedo. No solo debo pensar en lo malo, que no es todo malo».

Una situación que le ha aboca a ir desvinculándose progresivamente de las redes sociales: «No puedo gustar ni quiero gustar a todo el mundo, pero sí es cierto que siempre he tenido respeto a todo el mundo, a toda la afición, que nunca ha visto una mala cara mía, ni nada. La gente que insulta se describe así misma».