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La relación Garitano-Aduriz, al descubierto

La rueda de prensa concedida ayer por Gaizaka Garitano en Lezama tuvo connotaciones de acontecimiento. Era la primera vez que el técnico rojiblanco se ponía delante de unos micrófonos tras el parón forzoso por la pandemia de Covid-19, con el aliciente de haber renovado hace pocos días por una temporada más.

Abrió el derioztarra su comparecencia aludiendo al «relevo generacional» que está experimentando el Athletic. Una transición que implica conceder «minutos a jugadores jóvenes», a los que exige una «altura humana» semejante a aquellos que han abandonarán recientemente la disciplina rojiblanca.

«Los jóvenes tienen que tratar de entender que humanamente se tienen que comportar como exige un club como éste y en eso tienen todavía mucho que aprender. Se tienen que preocupar mucho de tener el nivel humano de esos jugadores», demandó el bizkaino.

Interpelado sobre como afronta la pérdida de Aduriz, reconoció que el trato con el ariete donostiarra «ha sido muy especial». Hemos tenido conversaciones muy potentes. Que si infiltrándose podría jugar 10/20 minutos… y él, que tiene mucho corazón, quería más. Ha sido una relación intensa y es una pérdida muy importante porque ha llevado el peso goleador del equipo», admitió.

Foto EL CORREO

Sin ocultar su decepción por no haber podido disputar aún la final de Copa, Garitano aplaudió el aplazamiento de su celebración, declarando que los implicados habían hecho «muy bien en aplazarla», incluso aunque la opción de que el no estuviera en el banquillo estuviera presente.

«Prefiero no estar yo que no esté la gente. Imagínate ganar una final de Copa y no poder celebrarla con la afición. Claro que quiero que juguemos con gente. Porque, además, sería la mejor señal de que en la sociedad todo va bien. Pero hay que respetar lo que dice Sanidad», admitió.