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Mucho miedito en la Real Sociedad

Merquelanz

Los medios guipuzcoanos recogen la actitud de Martín Merquelanz, reticente a renovar su contrato con la Real Sociedad. En la provincia vecina sorprende el escaso interés que está mostrando el jugador, triunfando en el Mirandés de Andoni Iraola. Un extremo izquierdo con gran verticalidad que despierta gran interés en Ibaigane.

El Athletic siempre ha sido un club famélico en su banda izquierda y la de Merquelanz es una opción muy del gusto del cuerpo técnico. Por desgracia, es inaccesible para las arcas bizkainas: su contrato sigue en vigor hasta 2021 y la clausula de 50 millones supone una barrera infranqueable.

Al parecer hay mucho miedo desde Guipúzcoa por el desinterés del atacante en mejorar su contrato.

Merquelanz
Foto Getty Images

Analizada en profundidad, la perspectiva no es halagüeña si continuara en Donostia. Oyarzabal, Barrenetxea, Portu y Januzaj ocupan la misma plaza que el canterano, abocándole a una competencia feroz que podría cercenar su progresión.

Una situación con reminiscencias de la que protagonizó Alex Remiro, pero en sentido contrario. Si Merquelanz se sintiera tentado de emigrar a Bilbao, su única competencia real sería Íñigo Córdoba, una vez que Munain ha recuperado su rol de mediapunta.

Hace unas semanas Rafa Alkorta atendió a los micrófonos de Onda Vasca y era inevitable que el nombre del implicado saliera a colación: «Nosotros tenemos el mercado que tenemos, en el caso de cualquier jugador que se pueda vestir con la camiseta del Athletic estamos interesados y Martín es uno más. Es lo normal».

Siempre diplomático, el director deportivo admitió lo complicado de incorporarlo en el mercado estival: «Este año le he visto mucho más al coincidir con Iñigo Vicente e Iraola, y a Guridi. Son jugadores en nuestra órbita porque les podemos fichar, a los de fuera no,… pero tiene contrato con la Real, así que no tenemos mucho que rascar».

Si el jugador continuase con la negativa de renovar su contrato, la Real Sociedad solo tendría dos opciones, o dejarlo escapar a coste cero el próximo verano o escuchar ofertas para sacar algún rédito económico.