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Primeras sensaciones de Marcelino como entrenador del Athletic

Marcelino

Una entrevista concecida a los medios propios del Athletic ha servido para que Marcelino García Toral se sincere sobre su primera toma de contacto con el equipo bilbaino. El asturiano se explaya sobre sus sensaciones al tomar las riedas de un club con unas particularidades únicas : «Ha sido todo muy rápido y he tenido que dirigir un partido en 48 horas por primera vez en mi carrera, pero estamos muy satisfechos y contentos por la confianza que han depositado en nosotros».

Su candidatura a ocupar el banquillo de San Mamés llevaba vigente desde hacía meses, rumores que desmiente : «La llamada del Athletic fue una sorpresa, todos dijimos que sí sin pensarlo mucho porque era una gran oportunidad, es como coger ese tren que seguramente no volviera a pasar por delante».

Marcelino
Foto Athletic Club

Ironías del destino, en un breve plazo competirá por proclamarse campeón de un título oficial : «Ahí está la Supercopa gracias al trabajo de jugadores y cuerpo técnico del curso anterior. Intentaremos ganarla, estamos a dos partidos de un título, así que vamos con la máxima ilusión ante tres rivales muy difíciles. El Real Madrid es un rival muy peligroso pero hay 90 minutos por delante e intentaremos con toda la ilusión estar en la final».

Un vestuario único

«Siempre nos hablaron bien de este vestuario al tener todos ese sentimiento de arraigo, de pertenencia, ya que crecen en Lezama hasta llegar al primer equipo,… Yo crecí en una cantera buena pero no es comparable a la del Athletic porque aquí son todos de casa. Son un grupo único y unido para dar todo por el Club de su corazón», admite Marcelino.

Su llegada al banquillo de San Mamés coincide con un momento histórico, en el que no pueden contar con el calor del público : «Me sabe muy mal no poder disfrutarlo ahora desde el banquillo local, pero este es un momento complejo y ojalá entre todos seamos capaces de dejarlo atrás y de poder vivir ese gran momento junto a nuestro público».

«En Bilbao era un partido diferente. Como visitante la afición de San Mamés la sufres porque quieres ganar pero la disfrutas porque vives eso,… Aquí de visitante quieres vencer pero sabes que es muy difícil, de hecho nunca he ganado en San Mamés, ni en el viejo ni en el nuevo, pero nos gustaba venir aquí a jugar porque era un partido grande», recuerda.

Identificación con Lezama

«Me siento identificado con Lezama porque he crecido en ello. Entré en Mareo el año que se inauguró, aquello es una copia directa de Lezama, eran las dos grandes ciudades deportivas de aquellos años 70-80. Mi pensamiento es muy similar al de aquí sin duda», reflexiona.

«Lezama me aparece que tiene unas instalaciones maravillosas, aunque hace añitos que no venía, pero aquí se respira fútbol, está limpia, ordenada, los campos son una maravilla… Es muy agradable para el día a día del entrenador», elogia.